Cómo se diagnostica un esguince

Cómo se diagnostica un esguince

Si deseas saber qué son los esguinces, sus posibles causas y los síntomas, en este artículo responderemos a todas tus preguntas.

El sistema musculoesquelético está constituido por huesos, músculos y tejidos que los conectan (ligamentos, tendones y otros tejidos conjuntivos, llamados partes blandas). Estos tejidos se pueden dañar de diferentes formas como consecuencia de un traumatismo:

  • Sin lesión anatómica:
    • Contractura: por sobrecarga. Cursa con dolor durante y después del esfuerzo.
    • Elongaciones: se producen al rebasar los límites de elasticidad. Cursa con dolor que cede con reposo.
  • Con lesión anatómica:
    • Contusión: aplastamiento de fibras muscular por traumatismo directo. Cursa con dolor, inflamación, hematoma e impotencia funcional.
    • Desgarro muscular: por esfuerzos violentos y bruscos. Cursa con dolor que aumenta a la palpación, hematoma e inflamación.
    • Esguinces: distensión ligamentosa que rebasa el rango de movilidad articular.
      • Grado I: estiramiento leve de las fibras ligamentosas sin inestabilidad articular.
      • Grado II: distensión con rotura parcial de algunas fibras que cursa con laxitud.
      • Grado III: rotura ligamentosa con inestabilidad total.
    • Rotura muscular: es el nivel mas grave del desgarro muscular. Tiene diferentes grados:
      • Grado I : rotura microscópica.
      • Grado II: interrupción de fibras musculares.
      • Grado III: rotura total del músculo con retracción del vientre muscular.
    • Herida muscular: rotura muscular con lesión cutánea.

Causas de los esguinces

Por lo general, la causa más frecuente es el traumatismo directo o distensión/torsión de las partes blandas . La gravedad del mismo depende, en parte, de la intensidad del traumatismo y de los factores predisponentes:

Una fuerza directa, como caídas o torceduras.

  • Desgaste, por actividades repetitivas, músculos sobrecargados y/o tensos.
  • El uso excesivo, como el sobre-entrenamiento.
  • Inmovilizaciones prolongadas.
  • Envejecimiento de tejidos blandos, adherencias y dermatomas.
  • Corticoides y algunos fármacos que producen rigidez en los tejidos.

Cómo se diagnostica un esguince

Síntomas de los esguinces

Los síntomas más habituales de los esguinces suelen ser los siguientes:

  • Dolor inmediato o al mover la extremidad o, simplemente, al tacto.
  • Edema.
  • Hematomas o decoloración.
  • Espasmos musculares.
  • Incapacidad para usar la parte lesionada con normalidad.
  • Pérdida de sensibilidad.
  • Deformación lo que también puede indicar que se ha producido una fractura o luxación.

El edema  si no llega a producirse en un primer periodo, es poco probable que llegue a ser un esguince grave. Los hematomas se suelen producir cuando existe un sangrado debajo de la piel.

¿Cómo se diagnostica un esguince?

El diagnóstico de un esguince se realiza dirigiendo el interrogatorio al momento del traumatismo para valorar que estructuras pueden estar afectadas. Hay una primera inspección visual donde se valora edema, coloración, deformidad… Si los tejidos lo permiten se puede valorar la posible incongruencia articular y el dolor a la solicitación ligamentosa.

Se confirma con un diagnóstico por imagen:

  • Rx: donde se valora el bostezo articular y posibles fracturas.
  • Ecografías: que valora las lesiones peri-articulares.
  • RMN: en casos que se sospeches lesiones de partes blandas.

El Tratamiento para aliviar esguinces

El tratamiento para curar esguinces suele incluir los siguientes aspectos:

  • Alivio del dolor.
  • PRICE, por sus siglas en ingles.
    • Protección para prevenir lesiones añadidas, como una férula u otro dispositivo.
    • Reposo para evitar una lesión mayor.
    • Hielo y compresión para minimizar el dolor y la inflamación. El frío debe aplicarse durante unos 15 o 20 minutos y tan a menudo como sea posible en las primeras 24-48 horas. La compresión se realiza por un vendaje elástico.
    • La elevación ayuda a drenar el líquido de la lesión y así se reduce la inflamación.
  • En los casos más graves, será necesaria una intervención quirúrgica.
  • Tras los procesos inflamatorios es conveniente dar elasticidad a los tejidos lesionados y devolver la congruencia articular para evitar la cronicidad, recidivas y posibles mecanismos de defensa.

Cuando una persona sufre una lesión de este tipo y mientras pueda recibir asistencia médica, debe hacer lo siguiente:

  • Evitar mover la extremidad lesionada.
  • Elevar la parte afectada, si es posible por encima de la altura del corazón para evitar la inflamación de la zona.
  • Aplicar hielo, siempre cubierto con una toalla o trapo, así se trata de controlar el dolor y la inflamación.

Rehabilitación y pronóstico de los esguinces

La mayoría de este tipo de lesiones se curan bien y no suelen cursar complicaciones, pero en algunas ocasiones no se termina de curar por completo. El tiempo depende del tipo de lesión, la localización de la lesión, la edad del sujeto y otros trastornos presentes. Las roturas parciales de ligamentos, tendones y músculos tienden a curarse de forma espontánea, pero las roturas completas a menudo suelen requerir de cirugía.

Para tener una curación completa y con un buen pronóstico en el tiempo, hay que prevenir o minimizar la rigidez en las personas que han tenido inmovilizadas sus articulaciones. Para mantener la fortaleza muscular, es recomendable practicar ejercicio diario, con un entrenamiento para la amplitud del movimiento, estiramiento y fortalecimiento muscular.

Cómo se diagnostica un esguince